Más acusaciones de corrupción en torno a las administraciones granadinas
Esta vez le ha tocado al otrora candidato del PSOE a la alcaldía granadina, Paco Cuenca, ser víctima de acusaciones de corrupción a través de los negocios de su esposa.
Las acusaciones de corrupción son constantes en todas las instituciones granadinas. No hay día en que el Ayuntamiento, la Diputación o cualquier organismo público no aparezca implicado en un nuevo escándalo de corrupción en el que las moscas se llevan su buna ración.
Lo peor de todo es que yo, como casi todo el mundo, me las creo todas. La sospecha de que hay demasiada gente para repartirse la tarta de subvenciones, salarios, dietas, comisiones, suplidos, contratos, encargos, etc. ya está absolutamente arraigada entre los ciudadanos.
Ni conozco a la señora de Paco Cuenca (y a éste sólo por lo que se publica en Internet) ni sé si es honesta o no atendiendo sus negocios pero de lo que sí que estoy segura es que si los de un bando acudan a los del otro por corrupción (y viceversa) es porque todos están ahí para lucrarse y que no me vengan con la canción de Enrique Iglesias (esa de "Yo estoy aquí por lo que valgo, no porque mi papá sea famoso"). Si esa señora tiene negocios con las adminsitraciones estarán influidos por el hecho de ser la esposa del candidato de un partido y haga lo que haga siempre va a estar bajo la lupa de la sospecha, le guste o no.
A no ser que desde los partidos políticos se piense que los ciudadanos somos tontos.
¿O es que lo piensan realmente?