|
|
Autobuses en Granada
Hace no mucho que escribí un artículo hablando de la puntualidad de los autobuses urbanos de esta ciudad. Parece ser que esta sea la única ventaja que tiene este servicio porque, además de que a esta alturas todavía no haya bonobús universitario, los autobuses se caen de viejos.
Y, por supuesto, una cosa lleva a la otra. Si un autobús es viejo, los requisitos de accesibilidad no se cumplen pero ni de lejos. Lo curioso es que la situación es ahora peor que en 2007. Es normal que se considere inadmisible esta situación ya que no se pueden utilizar las rampas en menos de la mitad de los casos. Una ciudad como Granada debería de estar preparada para este tipo de cosas.
Y no vale la excusa de que no hay dinero porque, según un estudio realizado por Facua, a los usuarios del autobús urbano en Granada, les sale más caro que al resto de los andaluces e incomprensiblemente, el número de usuarios no deja de crecer. Entonces, ¿por qué no se ponen autobuses nuevos? o, ¿por qué no se adaptan los que hay a los incapacitados?.
Y ya que nos ponemos, si aumentan los pasajeros a marchas forzadas, por qué no el número de autobuses. En mi opinión es vergonzoso pagar un euro para montarte en un autobús que va abarrotado. Y es que a la empresa Rober no le vendría muy bien que eso pasase, ya que tendría que pagar más al Ayuntamiento.
En conclusión, así está el tema del transporte urbano en Granada: viejo, caro, poco accesible y abarrotado. Esperemos que cuando se construya el metro ligero de Granada acaben todos estos problemas, o, almenos, tengamos otra opción de transporte.
|
|
|