|
|
Diario de Godofredo de Minglanillas: Análisis de un imbécil
Saludos estimados lectores de una cada vez más digna publicación. Toda esta semana ha pasado de un modo fugaz, ni tiempo he tenido para ver a Teté. El motivo es que todos los organizadores de actividades culturales de la ciudad se ponen de acuerdo en llenar de eventos Granada entre Marzo y Abril. Festival de Cine de Mujeres, Salón Internacional del Comic y Festival de Jóvenes Realizadores son tres compromisos ineludibles para cualquier nazarí que quiera pavonearse de vida social intensa.
Yo pienso sacar mis mejores galas y pasearme del brazo de la Dalsien de una lado a otro demostrando mis amplios contactos sin parar de saludar a diestro y siniestro. Entre cargos públicos e institucionales el niñato se pierde y esa va a ser otra de mis armas más poderosas contra su presencia. Cada vez lo detesto más.
Últimamente he decidido hacer labores detectivescas introduciendome en sus ficheros de préstamos de la Biblioteca de Andalucía. Para toda esta labor cuento con la inestimable ayuda de Jeremías. Más allá de ser un simple ayuda de cámara, el único miembro de mi servidumbre pertenece a un comando internauta capaz de irritar a cualquier entidad que les toque las narices. Lo malo es que a veces, olvida la diferencia entre el ámbito de las computadoras y el de su trabajo y me ponel café con sal por nuestras diferencias salariales. Problemillas de los genios.
Bueno, pues mi mayor sorpresa es que los libros que frecuenta son volúmenes para críos. ¡Harry Potter!, jajaja. Luego suelta el rollo del cine de autor y la poesía maldita francesa. Se creerá encima un mago. Clama al cielo que con 28 años se dediqué a agacharse para recoger ejemplares de estanterías colocadas a la altura de los niños. Tiene que ser un espectáculo, como el adolescente que por primera vez compra una revista "porno" en el kiosko de dos calles más allá de la suya. Mirando a todos los lados para que ningún conocido lo reconozca.
En el videoclub da palos de ciego. De "Rocky II" a "Salvador", de "Dune" a "Brácula". Un compedio irregular que denota inmadurez cinematográfica y mil pifias antes de encontrar el título correcto para presumir en sus sobremesas.
Ya lo estoy calando y sobre todo desnudándolo antes ustedes lectores. Mi próximo reto es introducirme de alguna manera en su casa para poder verlo dentro del medio donde se desenvuelve. Reconocer su cuarto y fotografiar esas cosillas "ocultas" que todos tenemos y no queremos que salgan a la luz. El asunto se ha convertido en algo personal debido a motivos que pronto desvelaré. Por ahora los invitó a seguir esta columna durante las próximas semanas. No les defraudaré.
|
|
|