Trabajadores de parques y jardines en la capital acercan posturas con la dirección de Cespa
GRANADA, 6 (EUROPA PRESS)
Los trabajadores de la empresa concesionaria del servicio de mantenimiento de parques y jardines en la capital, Cespa, están acercando posturas con la patronal respecto a las reivindicaciones laborales que les han llevado a convocar una huelga indefinida a partir del 3 de mayo, Día de la Cruz, junto a la otra adjudicataria del servicio, Eulen.
Concretamente, los trabajadores se han mostrado dispuestos a congelar su salario a cambio de que no haya más despidos en la plantilla, que ha sufrido reducciones desde el pasado octubre. La dirección de Cespa también ha visto con buenos ojos esta opción y ha transmitido a los representantes sindicales su intención de abonar la paga extraordinaria que, por convenio, tienen que recibir los empleados en el mes de marzo.
Según ha relatado a Europa Press el presidente del comité de empresa, Alfredo Ruz, las negociaciones se están desarrollando en "buena sintonía" dado que ambas partes "están por la labor" de evitar la huelga y ha confiado en que los acuerdos alcanzados verbalmente estos días se trasladen al papel de manera formal.
"La idea es que nos pasen el preacuerdo para estudiarlo y volver a reunirnos la semana que viene para plasmar por escrito las propuestas" y poder desconvocar la huelga, que, según ha señalado el dirigente sindical, está vinculada al descenso en 300.000 euros de la aportación municipal al servicio de mantenimiento y cuidado de jardines.
Por su parte, los representantes de los trabajadores de la otra empresa concesionaria del servicio, Eulen, tienen previsto reunirse con la patronal este viernes 8 de abril en el Servicio Extrajudicial de Resolución de Conflictos Laborales (Sercla).
Los trabajadores decidieron ir a la huelga después de que las concesionarias se negaran a aplicarles la subida del IPC de 2009 y 2010; así como el abono de la paga extraordinaria que, por convenio, vienen recibiendo en el mes de marzo.
Los empleados también se mostraban contrarios a rebajarse el sueldo como habían planteado las concesionarias --los de Cespa proponen ahora la congelación--. Además, el sector trabaja en la actualidad sin el amparo de un convenio colectivo y las negociaciones tendentes a cerrar un nuevo acuerdo estaban paralizadas hasta ahora.