La toma de Granada es, en realidad, mucho más que el sitio y captura de la ciudad; es una auténtica guerra que dura once años (1.482-1.492) y que se inicia con la toma de la plaza de Alhama.

Los dos factores determinantes de la victoria cristiana fuero, por un lado, la pujanza económica y militar de los reinos cristianos peninsulares, acrecentada por la unión de las coronas de Castilla y Aragón en las personas de sus monarcas Isabel y Fernando y, por otro lado, la cada vez mayor debilidad del reino de Granada constantemente envuelto en intrigas palaciegas que impedían la estabilidad en el poder de los sucesivos emires.

En 1.483 el emir Muley Hassan es destronado, mientras intentaba en vano recuperar la ciudad de Alhama, en una conspiración urdida por su propia esposa Fátima con ayuda abencerraje para entronizar a su hujo Muhammad XII (conocido como Boabdil “el chico”). Muley Hassan se refugia con sus huestes en el castillo de Mondújar junto a su hermano y lugarteniente El Zagal y, con el apoyo de la poderosa falmilia de los Venegas, logra vencer a las tropas de Boabdil en la batalla de la Axarquía en 1.483. De este modo se inicia en Granada una guerra civil que consigue ganar Boabdil gracias al apoyo prestado por los Reyes Católicos a cambio de rendirles vasallaje.

Muerto Muley Hassan, Boabdil y El Zagal (sobrino y tio) acuerdan repartirse el reino por mitades; la oriental para Boabdil y la Occidental para El Zagal, lo que debilita aún más sus posibilidades de supervivencia. Al poco tiempo los Reyes Católicos consiguen el control de la zona occidental tomado Ronda en 1.485 y Málaga y las demás ciudades en los tres años siguientes, gracias a la rendición de El Zagal que acepta entregar los territorios, rendir vasallaje a los Reyes Católicos y prestar apoyo para la toma de Granada a cambio de conservar tierras y servidumbres.

Por su parte, Boabdil fue capturado en la defensa de la ciudad de Loja pero fue liberado con la condición de rendir la ciudad de Granada, pacto que evidentemente incumplió. Por ello, los Reyes Católicos establecen frente a la capital el Campamento de la Santa Fe en 1.489 el cual, tras un devastador incendio fue convertido en ciudad en 1.491.

El constante asedio de la capital y su consiguiente aislamiento y el descontento popular frente a las miserias del asedio, las hambres y las enfermedades, obligan a Boabdil a rendirse. La rendición se plasma en el histórico documento de las Capitulaciones que supone, además de la rendición y toma de Granada, el fin del último reino musulmán de la península y de ocho siglos de ocupación musulmana. En el lado cristiano, la toma de Granada significa el fin del avance hacia el sur lo que exigía la apertura de nuevos horizontes (casualmente andaba por allí un tal Cristóbal Colón).